Como casi siempre, cuando algo se muere, nace la nostalgia buscando un corazón. Pero el mío es raro, y aunque esté desordenado, es impermeable al dolor. La felicidad es un maquillaje de sonrisa amable desde que no estás. Siempre serás bienvenido a éste lugar, a mi lista de obsesiones, de nombres a olvidar. ¿Cómo recordarte, sin mirar atrás? Yo nunca olvidare el último vals. Cuando todo acabe, y el silencio hable, sólo tus pupilas sabrán que fue verdad. Y entre los cristales, pedacitos de esa tarde dónde comenzamos a soñar. La felicidad es un maquillaje de sonrisa amable desde que no estás. Siempre serás bienvenido a éste lugar, a mi lista de obsesiones, de nombres a olvidar. ¿Cómo recordarte, sin mirar atrás? Yo nunca olvidare el último... Siempre serás bienvenido a éste lugar, a mi lista de obsesiones, de nombres a olvidar. ¿Cómo recordarte, sin mirar atrás? Nunca olvidare el último vals.